Realidad,
Posibilidad, actualidad y virtualidad.
Para comenzar hay que
introducir una distinción fundamental entre posible y virtual, que Gilles
Deleuze explica en Diferencia y repetición[1],
así, lo posible ya está constituido, pero se mantiene en el limbo. Lo posible
se realizara sin que nada cambie en su determinación ni en su naturaleza. Es un
real fantasmagórico, latente. Lo posible es idéntico a lo real; solo le falta
la existencia. La realización de un posible no es una creación, en el sentido
estricto de este término, ya que la creación también implica la producción
innovadora de una idea o de una forma. Por lo tanto la diferencia entre lo real y lo posible es
puramente lógica.
En cuanto a lo
virtual, no se opone a lo real sino a lo actual. A diferencia de lo posible, estático
y ya constituido, lo virtual viene a ser el conjunto problemático, el nudo de
tendencias o de fuerzas que acompaña a una situación., un acontecimiento, un
objeto o cualquier entidad y que reclama un proceso de resolución: La actualización.
Este conjunto problemático pertenece a la entidad considerada y constituye una
de sus principales dimensiones.
El problema de las
semillas por ejemplo, consiste en hacer crecer un árbol. La semilla “es” el
problema, pero no es solo eso, lo cual no significa que “conozca” la forma
exacta del árbol que, finalmente, extenderá su follaje por encima de ella.
Teniendo en cuenta los límites que le impone su naturaleza, deberá inventarlo,
coproducirlo en las circunstancias de cada momento.
Por
un lado la entidad lleva y produce sus virtualidades: un
acontecimiento, por ejemplo, reorganiza una problemática anterior y puede ser
objeto de interpretaciones diversas. Por
otro lado lo virtual constituye la entidad: Las virtualidades inherentes a
un ser, su problemática, el vinculo de tensiones, presiones y proyectos que las
animan, así como las cuestiones que las motivan constituyen una parte esencial
de su determinación.
La actualización
aparece entonces como la solución a un
problema, una solución que no se contenía en el enunciado. La actualización es creación,
invención de una forma a partir de una configuración dinámica de fuerzas y de
finalidades. Es distinto a asignar una realidad a un posible o a la elección entre un conjunto predeterminado:
una producción de cualidades nuevas, una transformación de las ideas, una
verdadera conversión que, por contrapartida, alimenta lo virtual.
Si, por ejemplo, el
desarrollo de un programa informático puramente lógico reemplaza al binomio
posible/real, la interacción entre humanos y
sistemas informáticos hace lo propio con la dialéctica de lo virtual y
lo actual. Previamente, el diseño de un programa, por ejemplo, trata un
problema de forma original. Cada equipo de programadores redefine y resuelve de
un modo diferente el problema al que se enfrenta. Posteriormente, la actualización
del programa al ser utilizado (por ejemplo, en el marco de un colectivo de
trabajo), descalifica ciertas competencias y pone en marcha otros motores,
activa conflictos, desbloquea situaciones, instaura una nueva dinámica de colaboración.
El programa lleva implícita
una virtualidad de cambio que el grupo- movido también por una configuración dinámica
de tropismos y de obligaciones- actualiza de manera mas o menos imaginativa. Lo
real se asemeja a lo posible; por el contrario, lo actual no se parece en nada
a lo virtual: le responde.
Tenemos pues que la diferencia
entre la realización (ocasión de un posible
predefinido) y la actualización (invención de una solución exigida por
una problemática compleja) ha quedado bien clarificada. Pero que es la
virtualizacion? Para el autor Francés Pierre Levy[2],
La virtualizacion puede definirse como el
movimiento inverso a la actualización. Claro está, que no nos referimos aquí
a lo virtual como manera de ser, sino a la virtualizacion como dinámica.
Consiste pues, en el
paso de lo actual a lo virtual, en una “elevación a la potencia” de la entidad
considerada. La virtualizacion no es una desrealizacion (la transformación de
una realidad a un conjunto de posibles), sino una mutación de identidad, un
desplazamiento del centro de gravedad ontologico del objeto considerado: en
lugar de definirse principalmente por su actualidad (una solución), la entidad
encuentra así su consistencia esencial en un campo problemático.
Virtualizar una
entidad cualquiera consiste en descubrir la cuestión general a la que se
refiere, en mutar la entidad en dirección a este interrogante y en redefinir la
actualidad de partida como respuesta a
una cuestión particular..
Por ejemplo tomemos
el caso de la “virtualizacion” de una empresa. La organización clásica reúne a
sus empleados en el mismo edificio o en un conjunto de establecimientos. Cada
uno de los empleados ocupa un puesto de trabajo situado en un lugar preciso y
su empleo del tiempo define su horario de trabajo.
Una empresa virtual
por el contario, hace un uso masivo del teletrabajo, tendiendo a reemplazar la
presencia física de sus empleados en los mismos locales por la participación en
una red de comunicación electrónica y a usar recursos informáticos que
favorecen la cooperación. En consecuencia, la virtualizacion de la empresa, mas
que una solución estable, consiste mas en hacer de las coordenadas
espacio-temporales del trabajo un problema siempre planteado que en una solución
estable.
El centro de gravedad
de la empresa no es ya un conjunto de establecimientos, de puestos de trabajo y
de reparto del tiempo, sino un proceso de coordinación
que redistribuye, siempre de un modo diferente, las coordenadas espacio temporales del colectivo de trabajo y de cada
uno de sus miembros en función de diversas reglas coactivas. Si la
virtualizacion no fuera más que el paso de una realidad a un conjunto de
posibles, seria desrealizante. Sin embargo, implica tanta irreversibilidad en
sus efectos, indeterminación en sus procesos e indeterminación en su esfuerzo
como la actualización. “La virtualizacion es uno de los principales vectores de
la creación de realidad”[3]
El
aquí y el ahora.
Después de haber
definido la virtualizacion en sus aspectos generales, se abordara ahora una de
sus principales modalidades: la separación del aquí y el ahora. Como lo señale
al comenzar, el sentido común hace de lo virtual, imperceptible, complementario
de lo real, tangible. Esta aproximación da un indicio que no se debe despreciar: lo
virtual, a menudo, “no esta ahí”. Por ejemplo, la empresa virtual ya no se
puede situar con precisión. Sus elementos son nómadas, dispersos y la
pertinencia de su posición geográfica ha decrecido enormemente.
Ahora se puede pensar
sobre un documento cualquiera sobre papel, ¿Está ocupando el texto una porción
asignada del espacio físico, o bien se encuentra en alguna organización
abstracta que se actualiza en una pluralidad de lenguas, de ediciones, de
versiones y de tipografías? no olvidemos que un texto particular puede aparecer
como la actualización de un hipertexto en soporte informático.
¿Este ultimo ocupa
“virtualmente” todos los puntos de la red a la que esta conectada la memoria
digital donde se inscribe su código? ¿Se extiende hasta cada una de las
instalaciones donde se podría copiar en algunos segundos?
Sin duda, es posible
asignar una dirección a un archivo informático. Pero en el momento de la información
en línea, esta dirección seria, de todas maneras, transitoria y de poca
importancia. Desterritorializado, presente en cada una de sus versiones, de sus
copias, de sus proyecciones, desprovisto de inercia, habitante ubicuo del ciberespacio,
el hipertexto contribuye a producir acontecimientos de actualización textual,
de navegación y de lectura. Solo estos acontecimientos están verdaderamente
situados. El imponderable hipertexto no tiene un lugar y necesita soportes físicos
importantes para subsistir y actualizarse.
En el libro de Michel
Serres[4],
Atlas, ilustra el tema de lo virtual
como “fuera de ahí”. La imaginación, la memoria, el conocimiento y la religión
son vectores de virtualizacion que nos han hecho abandonar el “ahí” mucho antes
que la informatización y las redes digitales. Desarrollando precisamente este
tema, el autor de Atlas, abre indirectamente una polémica sobre la filosofía
hedeggeriana del “ser ahí”. “Ser ahí” es la traducción literal del alemán dassein que en alemán filosófico clásico
significa existencia y en la obra de
Heidegger, existencia humana -ser un ser humano- .
Pero precisamente, no
ser de ningún “ahí”, aparecer en un espacio inasignable, por ejemplo (¿donde
tiene lugar la conversación telefónica?), no actuar mas que entre cosas
claramente situadas o no estar solamente “ahí” (como todo ser pensante), no
impide existir. Aunque la etimología no prueba nada, señalemos que la palabra
existir procede precisamente del latín sistere,
estar situado, y del prefijo ex, que
significa, fuera de. Entonces, ¿existir es estar ahí o salir de? ¿Dasein o
existencia? Todo sucede como si la lengua alemana subrayara la actualización y
el latín la virtualizacion.
Una comunidad virtual
por ejemplo, puede organizarse sobre una base de afinidades a través de sistemas telemáticos de comunicación.
Sus miembros están unidos por los mismos focos de interés, los mismos
problemas: la geografía, contingente, deja de ser un punto de partida y un obstáculo.
Pese a estar “fuera de ahí”, esta comunidad se anima con pasiones y proyectos,
conflictos y amistades.
Vive sin un lugar de
referencia estable: donde quiera que estén sus miembros móviles...o en ninguna
parte. La virtualizacion reinventa una cultura nómada, no mediante un retorno
al paleolítico ni a las antiguas civilizaciones de pastores, sino creando un
entorno de interacciones sociales donde las relaciones se reconfiguran con un mínimo
de inercia.
Cuando una persona,
una colectividad, un acto, una información se virtual izan, se colocan “fuera
de ahí”, se desterritorializan. Una especie de desconexión los separa del
espacio físico o geográfico ordinario y de la temporalidad del reloj y del
calendario.
La virtualizacion
somete el relato clásico a una dura prueba: unidad de tiempo sin unidad de
lugar (gracias a las interacciones en tiempo real a través de redes electrónicas,
a las retrasmisiones en directo, a los sistemas de tele presencia), continuidad
de acción a pesar de duración discontinua (como en la comunicación por medio de
los contestadores automáticos o de las mensajerias electrónicas).
Los operadores mas
desterritorializados, los mas apartados de raíces espacio temporales precisas,
los colectivos mas virtualizados y virtualizantes del mundo contemporáneo son
los de la tecnociencia, las finanzas y los medios de comunicación. También son
los que estructuran la realidad social con mayor fuerza, incluso con mayor
violencia.
Espacio,
tiempo y velocidad
Ahora bien, el mismo
movimiento que hace contingente al espacio tiempo ordinario, abre nuevos medios
de interacción y da ritmo a cronologías inéditas, pero antes de analizar esta
importante característica de la virtualizacion, vale la pena, observar la
pluralidad de tiempos y espacios.
Desde el momento en
que entran en juego la subjetividad, la significación y la pertenencia, ya no
es posible seguir pensando en una sola extensión o una cronología uniforme,
sino en una multitud de tipos de especialidad y de duración. Cada forma de vida inventa su mundo[5]
(de la bacteria al árbol, de la abeja al elefante, de la ostra al pájaro
migrador) y con este mundo un espacio y un tiempo especifico.
El universo cultural
propio del ser humano, extiende aun más esta variabilidad de los espacios y las
temporalidades. Por ejemplo cada nuevo sistema de comunicación y de transporte
modifica el sistema de proximidades prácticas, es decir el espacio apropiado
para las comunidades humanas.
Cuando se construye
una red de ferrocarril, es como si las ciudades o las zonas conectadas por los
rieles se acercasen unas a otras y se marginasen de este grupo a las que quedan
al margen de esta conexión.
Pero para quienes no
toman el tren, las antiguas distancias siguen siendo validas, se podría decir
lo mismo del automóvil, del transporte aéreo, del teléfono, etc. Se crea, por
lo tanto una situación donde coexisten muchos sistemas de proximidades, muchos
espacios prácticos.
De igual manera, los
diversos sistemas de registro y de transmisión (tradición oral, escritura, grabación
audiovisual, redes digitales) construyen ritmos, velocidades o cualidades
diferentes. Cada nueva disposición, cada “maquina” tecnosocial, añade un
espacio tiempo, una cartografía especial, una música especial, una especie de
enredo elástico y complicado donde las extensiones se recubren, se deforman, y
se conectan, donde las duraciones se enfrentan, se interfieren y se responden.
La multiplicación contemporánea de los espacios hace de nosotros un nuevo tipo
de nómadas: en lugar de seguir líneas errantes y migratorias dentro de una extensión
dada, saltamos de una red a otra, de un sistema de proximidad al siguiente. Los
espacios se metamorfosean y bifurcan bajo nuestros pies, forzándonos a la
heterogeneidad.
Pero podemos
preguntarnos si ¿la multiplicación de medios y el crecimiento de los flujos de comunicación
sustituirán a la movilidad física? Probablemente
la respuesta sea negativa, puesto que el crecimiento de ambos ha sido siempre paralelo, la verdad es que el
crecimiento de la comunicación y la generalización del transporte rápido
participan del mismo movimiento de virtualizacion de la sociedad, de la misma tensión
de salir de “ahí”.
Tal vez en lo que no
hay duda es en que la revolución del transporte ha complicado, limitado y
metamorfoseado el espacio; pero esto evidentemente se ha pagado con importantes
degradaciones del medio ambiente tradicional. Por analogía a los problemas de
la locomoción debemos preguntarnos cuál será el precio a pagar por la
virtualilzacion de la información?
De esta reflexión
sobre la salida del “ahí”, quedémonos por ahora con la idea de que la
virtualizacion no se contenta con acelerar los procesos ya conocidos, ni con
poner entre paréntesis, incluso con aniquilar, el tiempo o el espacio, como
pretende Paul Virilio, sino que inventa, con el consumo y el riesgo,
velocidades cualitativamente nuevas y espacios y tiempos mutantes.
Ronald
Torres M.
Instituto
de Educación y Pedagogía
Universidad
del Valle.
Los posibles son cosas pero en el momento no existen y pueden ser reales auque como dice en el texto que pueden estar en limbo pero pueden estar presentes y pueden existir att lina marcela rivas
ResponderEliminaresta paginade interne nos ayuda a interatuar con nuestros compañeros y conocer mas a cerca de la filosofia
ResponderEliminaren fin lo real no es igual a lo posible
ResponderEliminarla semilla no es igual al árbol
lo actual no se parece nada a lo virtual Después de haber definido la virtualizacion en sus aspectos generales, se abordara ahora una de sus principales modalidades: la separación del aquí y el ahora. Como lo señale al comenzar, el sentido común hace de lo virtual, imperceptible, complementario de lo real, tangible. Esta aproximación da un indicio que no se debe despreciar: lo virtual, a menudo, “no esta ahí”. Por ejemplo, la empresa virtual ya no se puede situar con precisión. Sus elementos son nómadas, dispersos y la pertinencia de su posición geográfica ha decrecido enormemente.
asi como dice de que la naturaluza cambiara pero no es un cambio verdadero simple mente imaginario hay queenbolucrarce masa fondo y apreciaresos cambios como si fuesen verdaderos tt:juan montenegro
ResponderEliminarDespués de haber definido la virtualizacion en sus aspectos generales, se abordara ahora una de sus principales modalidades: la separación del aquí y el ahora. Como lo señale al comenzar, el sentido común hace de lo virtual, imperceptible, complementario de lo real
ResponderEliminarAhora bien, el mismo movimiento que hace contingente al espacio tiempo ordinario, abre nuevos medios de interacción y da ritmo a cronologías inéditas, pero antes de analizar esta importante característica de la virtualizacion, vale la pena, observar la pluralidad de tiempos y espacios.
ResponderEliminarPor un lado la entidad lleva y produce sus virtualidades: un acontecimiento, por ejemplo, reorganiza una problemática anterior y puede ser objeto de interpretaciones diversas.
ResponderEliminarLo posible puede ser la semilla puede ser posible que cresca el arbol y lo real es que el arbol esta y se ven en su naturaleza
ResponderEliminarPor un lado la entidad lleva y produce sus virtualidades: un acontecimiento, por ejemplo, reorganiza una problemática anterior y puede ser objeto de interpretaciones diversas.
ResponderEliminarel mismo movimiento que hace contingente al espacio tiempo ordinario, abre nuevos medios de interacción y da ritmo a cronologías inéditas, pero antes de analizar esta importante característica de la virtualizacion, vale la pena, observar la pluralidad de tiempos y espacios se abordara ahora una de sus principales modalidades: la separación del aquí y el ahora. Como lo señale al comenzar, el sentido común hace de lo virtual, imperceptible, complementario de lo real, tangible. Esta aproximación da un indicio que no se debe despreciar: lo virtual, a menudo, “no esta ahí”. Por ejemplo, la empresa virtual ya no se puede situar con precisión. Sus elementos son nómadas, dispersos y la pertinencia de su posición geográfica ha decrecido enormemente.
ResponderEliminarla naturaleza es algo muy hermoso por favor Cuidemos la :D'
ResponderEliminarun arbòl crece con una raiz' luego se forma algo maravilloso (Una Planta)
cuidar nuestra naturaleza no contaminar nuestro ambiente decirle a los ciudadanos de no contaminar mas el planeta y también tenemos que cuidar los animales
ResponderEliminarEn la naturaleza hay que sembrar para recojer ....
ResponderEliminarDe las semillas salen unos hermosos y maravillosos
arboles y florez ... es algo muy bonito =)
cuidar la naturaleza porque si no la cuidamos estaríamos viviendo en un basurero cuidar las plantas nuestros animales etce
ResponderEliminarEs muy importante porque nos enseña que debemos cuidar la naturaleza y todo ser viviente
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