jueves, 6 de septiembre de 2012

Sobre la Educación y la Tecnología...Una propuesta Virtual.


Realidad, Posibilidad, actualidad y virtualidad.

Para comenzar hay que introducir una distinción fundamental entre posible y virtual, que Gilles Deleuze explica en Diferencia  y repetición[1], así, lo posible ya está constituido, pero se mantiene en el limbo. Lo posible se realizara sin que nada cambie en su determinación ni en su naturaleza. Es un real fantasmagórico, latente. Lo posible es idéntico a lo real; solo le falta la existencia. La realización de un posible no es una creación, en el sentido estricto de este término, ya que la creación también implica la producción innovadora de una idea o de una forma. Por lo tanto la  diferencia entre lo real y lo posible es puramente lógica.

En cuanto a lo virtual, no se opone a lo real sino a lo actual. A diferencia de lo posible, estático y ya constituido, lo virtual viene a ser el conjunto problemático, el nudo de tendencias o de fuerzas que acompaña a una situación., un acontecimiento, un objeto o cualquier entidad y que reclama un proceso de resolución: La actualización. Este conjunto problemático pertenece a la entidad considerada y constituye una de sus principales dimensiones.

El problema de las semillas por ejemplo, consiste en hacer crecer un árbol. La semilla “es” el problema, pero no es solo eso, lo cual no significa que “conozca” la forma exacta del árbol que, finalmente, extenderá su follaje por encima de ella. Teniendo en cuenta los límites que le impone su naturaleza, deberá inventarlo, coproducirlo en las circunstancias de cada momento.

Por un lado la entidad lleva y produce sus virtualidades: un acontecimiento, por ejemplo, reorganiza una problemática anterior y puede ser objeto de interpretaciones diversas. Por otro lado lo virtual constituye la entidad: Las virtualidades inherentes a un ser, su problemática, el vinculo de tensiones, presiones y proyectos que las animan, así como las cuestiones que las motivan constituyen una parte esencial de su determinación.

La actualización aparece entonces como la solución  a un problema, una solución que no se contenía en el enunciado. La actualización es creación, invención de una forma a partir de una configuración dinámica de fuerzas y de finalidades. Es distinto a asignar una realidad a un posible o a  la elección entre un conjunto predeterminado: una producción de cualidades nuevas, una transformación de las ideas, una verdadera conversión que, por contrapartida, alimenta lo virtual.

Si, por ejemplo, el desarrollo de un programa informático puramente lógico reemplaza al binomio posible/real, la interacción entre humanos y  sistemas informáticos hace lo propio con la dialéctica de lo virtual y lo actual. Previamente, el diseño de un programa, por ejemplo, trata un problema de forma original. Cada equipo de programadores redefine y resuelve de un modo diferente el problema al que se enfrenta. Posteriormente, la actualización del programa al ser utilizado (por ejemplo, en el marco de un colectivo de trabajo), descalifica ciertas competencias y pone en marcha otros motores, activa conflictos, desbloquea situaciones, instaura una nueva dinámica de colaboración.



El programa lleva implícita una virtualidad de cambio que el grupo- movido también por una configuración dinámica de tropismos y de obligaciones- actualiza de manera mas o menos imaginativa. Lo real se asemeja a lo posible; por el contrario, lo actual no se parece en nada a lo virtual: le responde.

Tenemos pues que la diferencia entre la realización (ocasión de un posible  predefinido) y la actualización (invención de una solución exigida por una problemática compleja) ha quedado bien clarificada. Pero que es la virtualizacion? Para el autor Francés Pierre Levy[2], La virtualizacion puede definirse como el movimiento inverso a la actualización. Claro está, que no nos referimos aquí a lo virtual como manera de ser, sino a la virtualizacion como dinámica.

Consiste pues, en el paso de lo actual a lo virtual, en una “elevación a la potencia” de la entidad considerada. La virtualizacion no es una desrealizacion (la transformación de una realidad a un conjunto de posibles), sino una mutación de identidad, un desplazamiento del centro de gravedad ontologico del objeto considerado: en lugar de definirse principalmente por su actualidad (una solución), la entidad encuentra así su consistencia esencial en un campo problemático.

Virtualizar una entidad cualquiera consiste en descubrir la cuestión general a la que se refiere, en mutar la entidad en dirección a este interrogante y en redefinir la actualidad de partida como respuesta a  una cuestión particular..

Por ejemplo tomemos el caso de la “virtualizacion” de una empresa. La organización clásica reúne a sus empleados en el mismo edificio o en un conjunto de establecimientos. Cada uno de los empleados ocupa un puesto de trabajo situado en un lugar preciso y su empleo del tiempo define su horario de trabajo.

Una empresa virtual por el contario, hace un uso masivo del teletrabajo, tendiendo a reemplazar la presencia física de sus empleados en los mismos locales por la participación en una red de comunicación electrónica y a usar recursos informáticos que favorecen la cooperación. En consecuencia, la virtualizacion de la empresa, mas que una solución estable, consiste mas en hacer de las coordenadas espacio-temporales del trabajo un problema siempre planteado que en una solución estable.

El centro de gravedad de la empresa no es ya un conjunto de establecimientos, de puestos de trabajo y de reparto del tiempo, sino un proceso de coordinación que redistribuye, siempre de un modo diferente, las coordenadas espacio temporales del colectivo de trabajo y de cada uno de sus miembros en función de diversas reglas coactivas. Si la virtualizacion no fuera más que el paso de una realidad a un conjunto de posibles, seria desrealizante. Sin embargo, implica tanta irreversibilidad en sus efectos, indeterminación en sus procesos e indeterminación en su esfuerzo como la actualización. “La virtualizacion es uno de los principales vectores de la creación de realidad”[3]



El aquí y el ahora.

Después de haber definido la virtualizacion en sus aspectos generales, se abordara ahora una de sus principales modalidades: la separación del aquí y el ahora. Como lo señale al comenzar, el sentido común hace de lo virtual, imperceptible, complementario de lo real, tangible. Esta aproximación  da un indicio que no se debe despreciar: lo virtual, a menudo, “no esta ahí”. Por ejemplo, la empresa virtual ya no se puede situar con precisión. Sus elementos son nómadas, dispersos y la pertinencia de su posición geográfica ha decrecido enormemente.

Ahora se puede pensar sobre un documento cualquiera sobre papel, ¿Está ocupando el texto una porción asignada del espacio físico, o bien se encuentra en alguna organización abstracta que se actualiza en una pluralidad de lenguas, de ediciones, de versiones y de tipografías? no olvidemos que un texto particular puede aparecer como la actualización de un hipertexto en soporte informático.

¿Este ultimo ocupa “virtualmente” todos los puntos de la red a la que esta conectada la memoria digital donde se inscribe su código? ¿Se extiende hasta cada una de las instalaciones donde se podría copiar en algunos segundos?


Sin duda, es posible asignar una dirección a un archivo informático. Pero en el momento de la información en línea, esta dirección seria, de todas maneras, transitoria y de poca importancia. Desterritorializado, presente en cada una de sus versiones, de sus copias, de sus proyecciones, desprovisto de inercia, habitante ubicuo del ciberespacio, el hipertexto contribuye a producir acontecimientos de actualización textual, de navegación y de lectura. Solo estos acontecimientos están verdaderamente situados. El imponderable hipertexto no tiene un lugar y necesita soportes físicos importantes para subsistir y actualizarse.

En el libro de Michel Serres[4], Atlas, ilustra el tema de lo virtual como “fuera de ahí”. La imaginación, la memoria, el conocimiento y la religión son vectores de virtualizacion que nos han hecho abandonar el “ahí” mucho antes que la informatización y las redes digitales. Desarrollando precisamente este tema, el autor de Atlas, abre indirectamente una polémica sobre la filosofía hedeggeriana del “ser ahí”. “Ser ahí” es la traducción literal del alemán dassein que en alemán filosófico clásico significa existencia y en la obra de Heidegger, existencia humana -ser un ser humano- .

Pero precisamente, no ser de ningún “ahí”, aparecer en un espacio inasignable, por ejemplo (¿donde tiene lugar la conversación telefónica?), no actuar mas que entre cosas claramente situadas o no estar solamente “ahí” (como todo ser pensante), no impide existir. Aunque la etimología no prueba nada, señalemos que la palabra existir procede precisamente del latín sistere, estar situado, y del prefijo ex, que significa, fuera de. Entonces, ¿existir es estar ahí o salir de? ¿Dasein o existencia? Todo sucede como si la lengua alemana subrayara la actualización y el latín la virtualizacion.

Una comunidad virtual por ejemplo, puede organizarse sobre una base de afinidades a  través de sistemas telemáticos de comunicación. Sus miembros están unidos por los mismos focos de interés, los mismos problemas: la geografía, contingente, deja de ser un punto de partida y un obstáculo. Pese a estar “fuera de ahí”, esta comunidad se anima con pasiones y proyectos, conflictos y amistades.

Vive sin un lugar de referencia estable: donde quiera que estén sus miembros móviles...o en ninguna parte. La virtualizacion reinventa una cultura nómada, no mediante un retorno al paleolítico ni a las antiguas civilizaciones de pastores, sino creando un entorno de interacciones sociales donde las relaciones se reconfiguran con un mínimo de inercia.

Cuando una persona, una colectividad, un acto, una información se virtual izan, se colocan “fuera de ahí”, se desterritorializan. Una especie de desconexión los separa del espacio físico o geográfico ordinario y de la temporalidad del reloj y del calendario.

La virtualizacion somete el relato clásico a una dura prueba: unidad de tiempo sin unidad de lugar (gracias a las interacciones en tiempo real a través de redes electrónicas, a las retrasmisiones en directo, a los sistemas de tele presencia), continuidad de acción a pesar de duración discontinua (como en la comunicación por medio de los contestadores automáticos o de las mensajerias electrónicas).

Los operadores mas desterritorializados, los mas apartados de raíces espacio temporales precisas, los colectivos mas virtualizados y virtualizantes del mundo contemporáneo son los de la tecnociencia, las finanzas y los medios de comunicación. También son los que estructuran la realidad social con mayor fuerza, incluso con mayor violencia.


Espacio, tiempo y velocidad

Ahora bien, el mismo movimiento que hace contingente al espacio tiempo ordinario, abre nuevos medios de interacción y da ritmo a cronologías inéditas, pero antes de analizar esta importante característica de la virtualizacion, vale la pena, observar la pluralidad de tiempos y espacios.
Desde el momento en que entran en juego la subjetividad, la significación y la pertenencia, ya no es posible seguir pensando en una sola extensión o una cronología uniforme, sino en una multitud de tipos de especialidad y de duración. Cada forma de vida inventa su mundo[5] (de la bacteria al árbol, de la abeja al elefante, de la ostra al pájaro migrador) y con este mundo un espacio y un tiempo especifico.

El universo cultural propio del ser humano, extiende aun más esta variabilidad de los espacios y las temporalidades. Por ejemplo cada nuevo sistema de comunicación y de transporte modifica el sistema de proximidades prácticas, es decir el espacio apropiado para las comunidades humanas.
Cuando se construye una red de ferrocarril, es como si las ciudades o las zonas conectadas por los rieles se acercasen unas a otras y se marginasen de este grupo a las que quedan al margen de esta conexión.
Pero para quienes no toman el tren, las antiguas distancias siguen siendo validas, se podría decir lo mismo del automóvil, del transporte aéreo, del teléfono, etc. Se crea, por lo tanto una situación donde coexisten muchos sistemas de proximidades, muchos espacios prácticos.

De igual manera, los diversos sistemas de registro y de transmisión (tradición oral, escritura, grabación audiovisual, redes digitales) construyen ritmos, velocidades o cualidades diferentes. Cada nueva disposición, cada “maquina” tecnosocial, añade un espacio tiempo, una cartografía especial, una música especial, una especie de enredo elástico y complicado donde las extensiones se recubren, se deforman, y se conectan, donde las duraciones se enfrentan, se interfieren y se responden. La multiplicación contemporánea de los espacios hace de nosotros un nuevo tipo de nómadas: en lugar de seguir líneas errantes y migratorias dentro de una extensión dada, saltamos de una red a otra, de un sistema de proximidad al siguiente. Los espacios se metamorfosean y bifurcan bajo nuestros pies, forzándonos a la heterogeneidad.

Pero podemos preguntarnos si ¿la multiplicación de medios y el crecimiento de los flujos de comunicación sustituirán a la movilidad física?  Probablemente la respuesta sea negativa, puesto que el crecimiento de ambos  ha sido siempre paralelo, la verdad es que el crecimiento de la comunicación y la generalización del transporte rápido participan del mismo movimiento de virtualizacion de la sociedad, de la misma tensión de salir de “ahí”.

Tal vez en lo que no hay duda es en que la revolución del transporte ha complicado, limitado y metamorfoseado el espacio; pero esto evidentemente se ha pagado con importantes degradaciones del medio ambiente tradicional. Por analogía a los problemas de la locomoción debemos preguntarnos cuál será el precio a pagar por la virtualilzacion de la información?

De esta reflexión sobre la salida del “ahí”, quedémonos por ahora con la idea de que la virtualizacion no se contenta con acelerar los procesos ya conocidos, ni con poner entre paréntesis, incluso con aniquilar, el tiempo o el espacio, como pretende Paul Virilio, sino que inventa, con el consumo y el riesgo, velocidades cualitativamente nuevas y espacios y tiempos mutantes.













Ronald Torres M.
Instituto de Educación y Pedagogía
Universidad del Valle.


[1] Deleuze,Gilles1968,Paris,PUF.
[2] Que es lo Virtual?,1999,Barcelona, Paidos.
[3] Rheingold,Howard,1991,Virtual Reality, New Cork, Simon &Schusters.
[4] Serres,Michel,1994,Atlas,Paris,Julliard.
[5] Serres,Michel,1980,Le Parasite, Paris, Grasset.